A unos 16 kilómetros de altura, una de las más misteriosas regiones de la atmósfera está comenzando a ser estudiada con mayor detenimiento. La tropopausa marca el límite entre la troposfera, la capa inferior de la atmósfera terrestre, y la estratosfera.
Es una región de relativa calma ya que todos los fenómenos meteorológicos y climáticos tienen lugar por debajo de esta capa. Allí la temperatura se mantiene constante, para luego ascender al llegar a la capa superior, la estratosfera.
En la estabilidad de la tropopausa se forman las nubes conocidas como cirrus. En la tropopausa tropical se produce la mayor cantidad de deshidratación para el aire que luego ingresa a la estratosfera, y en consecuencia es también un importante depósito de humedad. Comprender los cambios químicos que se producen en la tropopausa -entre los que se incluye la presencia de ozono– podría ayudar a interpretar mejor el efecto invernadero.
Una serie de estudios comparativos han determinado que la altura global de la tropopausa se ha incrementado en los últimos años, posiblemente por influencia del incremento de los gases del efecto invernadero, el enfriamiento de la estratosfera y la disminución del ozono estratosférico. Estos cambios en la altura de la tropopausa representan una prueba más del calentamiento global de la troposfera.
Solamente unas cuantas aeronaves de investigación están en condiciones de alcanzar la tropopausa, entre las que se encuentran los aviones ER-2, DC-8 y WB-57 de la NASA, especialmente equipados. Estos tres aviones, junto con una infraestructura de radares y satélites de apoyo, están cumpliendo la misión TC4 («Tropical Composition, Clouds and Climate Coupling Experiment»)

El avión ER-2 vuela sobre los límites de la baja estratosfera, equipado con instrumentos de detección remota similares a los instalados en los satélites.

El WB-57 se encarga de penetrar las nubes en los niveles medios y superiores, analizándolas in situ con el instrumental incorporado en la aeronave.

El DC-8 está equipado con ambos tipos de instrumentos de detección (remota e in situ) y se utiliza como base de operaciones y medición de datos mientras sobrevuela la capa de la tropopausa.
Este importante experimento reúne a expertos de ocho centros de la NASA, más de catorce universidades y más de 20 agencias estadounidenses e internacionales, en un esfuerzo por estudiar mejor nuestro ambiente.

